Mesa del chef
Una barra compartida junto a la cocina, para un máximo de 10 comensales con separación entre reservas: el chef cocina y emplata en directo, a modo de omakase.
Reservas
Elija el menú con el que quiere sentarse a la mesa y confirme fecha, hora y comensales en el motor de la casa, sin llamadas ni esperas.
El Invernadero es el restaurante de Rodrigo de la Calle en Madrid, con 1 Estrella MICHELIN, 1 ESTRELLA VERDE MICHELIN y 2 SOLES de la GUÍA REPSOL. Las reservas se gestionan íntegramente en el motor de la casa (CoverManager),
La reserva no se tramita por correo electrónico: se confirma en el motor, con sus condiciones a la vista.
Lo que dicen las guías
2011
2016
2020
Estrella Verde Cocina sostenible · Guía MICHELIN 2024
Tres guías independientes, el mismo veredicto
Dos líneas conviven en la casa: Vegetalia y Gastrobotánica. La primera puede servirse 100 % vegana o vegetariana; la segunda incorpora pescado, carne, huevas y caldos. La elección es lo primero que le pedirá el motor de reservas.
Cada familia tiene su menú base y su versión Experience, con las bebidas y los extras incluidos; el maridaje del Experience se elige entre el recorrido de vinos y la armonía de cócteles de la casa, pensada pase a pase.
El calendario enseña los turnos reales de cada servicio y pide, por este orden, fecha, número de comensales, hora y zona. La zona es la elección entre la Mesa del Chef (una barra compartida junto a la cocina, con el chef cocinando y emplatando en directo) y la Mesa de sala (mesa privada con servicio convencional).
Alergias, intolerancias, versión vegana o vegetariana del Vegetalia, celebraciones. Todo va en el campo de observaciones de la reserva, que llega directamente a sala y cocina.
Las condiciones de cancelación figuran en el propio proceso de reserva. Un aviso con antelación permite reubicar la mesa; una ausencia sin aviso deja el servicio incompleto.
ESP. 01
Quien no conoce la cocina de vegetales de Rodrigo de la Calle suele empezar por la versión base de una de las dos familias. Es la vía más corta para entender de qué habla esta sala antes de subir de nivel.
ESP. 02
La vía de Vegetalia es la que garantiza la versión íntegramente vegana o vegetariana, sustituyendo las proteínas animales de salsas, jugos y huevas. Conviene reservar por esa vía y dejarlo indicado en observaciones.
ESP. 03
El calendario del motor es el mismo que ve la sala, así que la reserva se cierra desde cualquier país sin correos de ida y vuelta. Las noches disponibles van de martes a sábado y festivos, en pases de 19:00 y 21:30.
«Lo que hace Rodrigo con los vegetales es magia. El servicio maravilloso. La cadencia al servir los platos, de 10. El precio más que razonable para la experiencia.»
«Uno de los mejores restaurantes del mundo con menú de base vegetal. Yo soy vegana, y la experiencia fue impresionante. Recomiendo la mesa del chef, en barra, porque los ves trabajar y Rodrigo de la Calle y su equipo te explican todo. Alucinante. Una experiencia inolvidable.»
Elija el menú con el que quiere sentarse: se lo pasamos a cocina antes del servicio. Justo debajo confirma fecha, hora y comensales.
Mesa del chef · barra junto a la cocinaMesa de sala · mesa privadaSe elige al reservar, en el campo «zona» del motor.Cancelación gratuita hasta 24 h antes · No presentarse: 90 € por persona · Menú a mesa completa · Condiciones completas
Una barra compartida junto a la cocina, para un máximo de 10 comensales con separación entre reservas: el chef cocina y emplata en directo, a modo de omakase.
Una mesa privada con servicio convencional y personalizado, de 1 a 6 comensales.
Se elige al reservar, en el campo «zona» del motor.
Como referencia, una comida o cena para dos se sitúa en el entorno de los 400 €: los menús van de 158 € (Vegetalia) a 228 € por comensal (Gastrobotánica Experience), y cada fila del pliego de reserva muestra el suyo. El importe exacto de cada menú aparece en el motor de reservas al elegir el menú, la fecha y el número de comensales, junto con las condiciones de reserva, antes de confirmar.
La Mesa del Chef es una barra compartida junto a la cocina, para un máximo de 10 comensales con separación entre reservas: el chef cocina y emplata en directo, a modo de omakase. La Mesa de sala es una mesa privada con servicio convencional y personalizado, de 1 a 6 comensales. Se elige al reservar, en el campo «zona» del motor.
Rodrigo de la Calle, padre de la gastrobotánica y autor de todo lo que se sirve en la casa. El restaurante cuenta con 1 Estrella MICHELIN, 1 ESTRELLA VERDE MICHELIN y 2 SOLES de la GUÍA REPSOL.
Porque cada menú tiene su propia duración y su propia preparación en cocina, y saber qué lleva cada mesa antes del servicio es lo que permite tenerlo todo listo. La fecha, la hora, el número de comensales y la zona de la sala se confirman después, dentro del motor de reservas.
Las noches funcionan de martes a sábado (y festivos) con dos pases, 19:00 y 21:30; el único servicio de mediodía es el de sábados y festivos, a las 14:00. Son exactamente los turnos que verá al reservar.
La cancelación es gratuita hasta 24 horas antes, por teléfono o por correo. Al reservar se solicita una tarjeta bancaria en la que no se hace cargo alguno; no presentarse sin aviso o cancelar fuera de plazo tiene un cargo de 90 € por persona reservada, salvo fuerza mayor justificada, ya que en un menú único por mesa y de elaboración anticipada, el hueco de no presentarse no se recupera. Las condiciones completas están publicadas en esta web.
La reserva se confirma en el motor de reservas de la casa, que es donde está la disponibilidad real y donde quedan registradas las condiciones. El correo queda para consultas previas o para peticiones que no encajen en el formulario.
Estamos en Ponzano 85, Chamberí. En coche, el parking público más cercano es el Parking Ponzano Telpark, a unos metros de la puerta, y según la hora suele haber hueco en la propia calle. En metro, las bocas más próximas son Ríos Rosas y Nuevos Ministerios. En Google, búsquenos por el nombre exacto de nuestra ficha, «El Invernadero Rodrigo de la Calle»: es la que devuelve las indicaciones correctas desde donde esté.
Reservar aquí funciona al revés de lo habitual: no se elige mesa y después se decide qué comer, sino que se elige primero el menú y ese menú abre su propio calendario.
Hay cuatro vías independientes, Vegetalia, Vegetalia Experience, Gastrobotánica y Gastrobotánica Experience, porque cada una tiene una duración, una secuencia de pases y una carga de trabajo distinta en cocina.
Un pase de más obliga a otra mise en place, y eso condiciona cuántas mesas pueden convivir en el mismo turno. Separar las vías de reserva evita el error clásico de sentarse a la mesa esperando una experiencia que no se había reservado.
La web no inventa disponibilidad ni precios. Enseña qué es cada menú y lleva directamente al motor de la casa, donde figura el calendario real de ese servicio. Si un turno aparece cerrado, está cerrado; si aparece abierto, la confirmación llega en el momento.

El motor está integrado en la propia web, sin salto de aspecto al reservar, y en español para el comensal hispanohablante. Lo que no hacemos es tramitar reservas por correo: el email es para consultas, no para bloquear una mesa.
El segundo asunto que conviene leer antes de confirmar son las condiciones de reserva. En una sala que trabaja con menú único por mesa, la compra de producto y el trabajo previo empiezan días antes del servicio, y una mesa que no se presenta no se revende: ese hueco ya no vuelve.

Por eso la política de cancelación está accesible en el propio proceso, no escondida en una letra pequeña. Avisar de una cancelación con antelación razonable permite ofrecer la mesa a otro comensal en lista de espera y es, sencillamente, el modo de que una casa de este tamaño siga siendo viable.
Un último detalle práctico. Ningún menú es vegano por defecto: Vegetalia y su Experience salen de cocina totalmente veganos o vegetarianos para quien lo solicita; Gastrobotánica, que suma pescado, carne, huevas y caldos, no. Si necesita la versión vegana o vegetariana, o si hay alergias e intolerancias en la mesa, indíquelo en el campo de observaciones al reservar: con ese aviso la cocina lo prepara desde el primer pase, y no como una corrección de última hora.
La reserva es el primer acto de la experiencia y en esta casa se resuelve en el mismo sitio donde se elige lo que se va a comer.
Hay cuatro caminos distintos para sentarse a nuestra mesa, uno por cada menú: las dos familias de la casa y sus versiones Experience, cuyo maridaje se elige entre vinos y la armonía de cócteles. Cada uno abre su propio calendario, con sus disponibilidades y sus horas.
Quien reserva no rellena un formulario genérico para enterarse al final de qué le pondrán delante: decide primero qué quiere vivir y a partir de ahí escoge día y hora. Esa arquitectura de un enlace por menú existe porque la cocina se organiza por menú, y saber cuál viene a cada servicio nos permite preparar el pase con la antelación que exige una casa con 1 Estrella MICHELIN.
El motor de reservas está integrado en la propia web, con la misma línea visual que el resto del sitio: no hay salto de página ni cambio de aspecto al reservar. Ahí se confirma fecha, hora y número de comensales, y ahí se ve la disponibilidad real: la web no inventa huecos ni horarios que la sala no pueda dar.
Si usted está organizando un viaje a Madrid desde otro huso horario, no depende de que alguien descuelgue el teléfono a las diez de la mañana en España; el calendario responde a cualquier hora y la confirmación llega al instante. El correo electrónico, en cambio, no es una vía de reserva: los mensajes que llegan por ahí no bloquean mesa.
El campo de observaciones del motor es el lugar donde nos cuenta lo que necesitamos saber antes de que llegue: alergias, intolerancias, si alguien de la mesa come solo vegetal o si celebra algo.
Un comensal vegano o vegetariano tiene su camino asegurado en Vegetalia — la cocina lo deja íntegramente vegetal si consta en la reserva —, mientras que Gastrobotánica, con su pescado, su carne, sus huevas y sus caldos, no se adapta. La explicación completa de cada familia y de la armonía de cócteles está desarrollada en la página de menús, y desde ahí se enlaza otra vez a la vía de reserva correspondiente.
Las condiciones no están escondidas en una nota al pie: aparecen en el propio proceso, antes de confirmar.
Una casa que trabaja con menú largo compra, limpia y prepara producto vegetal en función de las plazas confirmadas para ese servicio. Cuando un cliente no se presenta y no avisa, esa mesa ya no se puede revender esa noche: el hueco queda vacío y el trabajo hecho no tiene destino.
Por eso publicamos las condiciones de reserva de forma visible y le pedimos que las lea antes de confirmar, no después. Lejos de poner obstáculos a quien quiere venir, buscamos que nadie se encuentre con una consecuencia que no esperaba y de que quien sí puede venir encuentre sitio.
Los planes de viaje se mueven, un vuelo se retrasa y una reunión se alarga. Si su reserva cambia, la propia confirmación que recibe incluye el acceso para modificarla o anularla, y las condiciones aplicables se muestran ahí mismo, con el plazo y el detalle de cada menú.
Avisar cuanto antes es lo que permite que la sala reorganice el servicio y ofrezca la mesa a otro comensal. Cuando alguien está reservando con semanas de antelación para una fecha concreta, saber de antemano qué margen tiene para mover esa reserva forma parte de la tranquilidad de la compra.

Los turnos son fijos y conviene conocerlos antes de encajar la reserva en la agenda del viaje.
La sala abre por la noche con dos pases fijos, también los sábados y los festivos. El primero funciona bien para quien viene de fuera y encadena la cena con un vuelo temprano al día siguiente; el segundo, para quien prefiere el ritmo español y quiere alargar la sobremesa. En ambos casos el menú se sirve completo, con el mismo desarrollo de pases, de modo que la elección de turno es solo una cuestión de horario y no de contenido.
El sábado y el festivo son los días completos de la casa, con tres servicios: el almuerzo de las 14:00 —el turno que suelen elegir quienes celebran algo con luz de día— y los dos pases de cena. Son también las fechas que antes se cubren, y el calendario del motor lo refleja en tiempo real.

El comedor de una casa distinguida con 1 ESTRELLA VERDE MICHELIN y 2 SOLES de la GUÍA REPSOL no es un espacio de gran aforo, y las fechas señaladas se cierran pronto.
Si viaja con una ventana estrecha de días, le recomendamos abrir el calendario del menú que le interesa antes de cerrar el resto del itinerario: reservar la mesa primero y encajar después el resto del viaje evita la frustración de descubrir que la única noche libre coincide con un día sin servicio. Para mesas de mayor tamaño, indíquelo en la reserva; el motor gestiona el número de comensales y la sala confirma la distribución.
Hay ocasiones en las que no sabe la fecha porque quien va a venir no es usted. Para eso existe la tienda de bonos regalo, con su propio proceso de compra y su explicación detallada en la página correspondiente: quien recibe el bono elige después su día y su turno a través de estas mismas vías de reserva. Es la fórmula habitual cuando se regala una cena de aniversario o una celebración cuya agenda todavía no está cerrada.
La mesa está en Madrid, en la calle Ponzano 85. Los detalles de ubicación, acceso y entorno del barrio se tratan en la página del restaurante en Chamberí, donde también explicamos cómo convive el proyecto con el resto de la actividad del local. Para cualquier cuestión que el motor no resuelva, la vía es el contacto directo con la casa; la reserva, sin embargo, se confirma siempre en el calendario del menú elegido.
